lunes, 6 de agosto de 2007

Los mártires de los que nadie se preocupa



Michelle Malkin nos informa de que 16,000 misioneros surcoreanos arriesgan sus vidas en China, Corea del Norte, África y Oriente Medio. En Afganistán, Shim Sung-min y Bae Hyeong-gyu ya han sido asesinados en el nombre de Alá. Ellos sí que son practicantes de una verdadera religión de paz, no como sus islamitas asesinos tan aficionados a las bombas y a los AKs-47.

El papel de los medios ante esta crisis oscila entre la indiferencia y la culpabilización de las víctimas. Así, la corresponsal de TVE en la zona, Rosa María Calaf, llama fanáticos a los surcoreanos que están siendo vilmente asesinados. La culpa es de ellos por su ingenuidad e inexperiencia al ir a una zona en guerra. ¿A quién se le ocurre? Sólo a unos fundamentalistas religiosos, en palabras de Rosa María, que marcharon como misioneros a tierras afganas. Qué atrevimiento.

2 comentarios:

Monmar dijo...

Persio, estarás conmigo que no es el momento ni el lugar, pero dicho esto, también denuncio que esta actitud de inhibición es una vergüenza para los países democráticos, para las instituciones que luchan por los derechos humanos, no se puede permitir que sucedan estos casos y menos que no se luche hasta conseguir su liberación, prescindiendo de los motivos que los llevaron a manos de los fundamentalistas.

Saludos

Persio dijo...

Amnistía Internacional está más preocupada en defender los derechos de los delicuentes que se enfrentan a la silla eléctrica en EEUU que en defender y denunciar la situación de los inocentes cristianos masacrados por el Islam.

Es triste, pero así es.